¿Labios agrietados y doloridos? Los hábitos comunes que empeoran su estado y los remedios caseros para devolverles la suavidad



La piel de los labios es hasta tres veces más delgada que la del resto del rostro y carece por completo de glándulas sebáceas las responsables de producir la grasa natural que protege la piel, lo que la convierte en una zona particularmente vulnerable a la pérdida de humedad. Esa fragilidad estructural explica por qué los labios agrietados y doloridos afectan a millones de personas en cualquier época del año, y no solo durante el invierno.

Por qué los labios se resecan y agrietan

La ausencia de glándulas que produzcan sebo propio obliga a los labios a depender casi exclusivamente de factores externos para mantener su barrera de humedad. Según la Clínica Cleveland, cuando esa barrera se rompe, la piel labial se vuelve sensible a una serie de desencadenantes: exposición solar, frío, viento, ambientes con calefacción o aire acondicionado y respiración bucal prolongada.

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