Bipolaridad, episodios con dos caras



La depresión maníaca o sicosis maniacodepresiva es lo que hoy en día se conoce como trastorno bipolar, una enfermedad mental incluida en el grupo de los llamados trastornos del estado de ánimo y que afecta a hombres y mujeres por igual, incluso en ocasiones aparece en niños, aunque no es común.

¿Cuáles son los indicios de que una persona sufre este padecimiento? La bipolaridad puede ser crónica o episódica y por lo regular comienza al final de la adolescencia. Se manifiesta a través de cambios inusuales y extremos en el estado de ánimo.

En el caso de los episodios maníacos, una persona puede sentirse muy feliz, irritable u optimista con un marcado aumento de la energía y la actividad. Por otro lado, durante un episodio depresivo, la misma persona puede sentirse triste, desesperada, sin propósito ante la vida, decaída o ansiosa.

Los episodios varían, pueden durar días o incluso semanas y en algunos pacientes pueden ser más leves que en otros. Esos cambios de comportamiento suelen ser ignorados por la persona bipolar y causar serios problemas con la familia, los amigos o el trabajo.

Existen varios tipos de trastorno bipolar: está el tipo I que se caracteriza por episodios maníacos que duran al menos siete días o cuando son tan graves que necesitan atención hospitalaria y también se producen estados depresivos separados que suelen durar al menos dos semanas.

El trastorno bipolar II se define por un patrón de episodios depresivos pero también hipomaníacos y está el trastorno ciclotímico que incluye estos síntomas persistentes pero que no son tan intensos ni tan frecuentes.

La bipolaridad puede ser un factor importante en el suicidio, la pérdida del trabajo o el distanciamiento familiar y aunque se desconoce la causa de esta enfermedad, los especialistas la tratan con medicamentos, psicoterapia o una combinación de ambos.

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