El ictus puede ser la primera manifestación de COVID-19 en pacientes más jóvenes



El ictus puede ser la primera manifestación de COVID-19 en pacientes más jóvenes, señala nueva investigación.[1]

Investigadores llevaron a cabo un metanálisis de datos que incluyó a 160 pacientes con COVID-19 e ictus y encontraron que casi la mitad de los menores de 50 años no tenía síntomas al momento del inicio del ictus.

Aunque los pacientes más jóvenes tuvieron el mayor riesgo de ictus, el riesgo más alto de muerte fue en quienes tenían más edad, otros trastornos crónicos y síntomas respiratorios asociados a COVID-19 más graves.

“Uno de los hallazgos más reveladores de este estudio es que en el caso de los pacientes menores de 50 años, muchos estaban totalmente asintomáticos cuando presentaron ictus relacionado con COVID-19, lo cual significa que en estos casos el ictus fue la primera manifestación de la enfermedad”, indicó el autor principal, Dr. Luciano Sposato, profesor asociado y catedrático en investigación de ictus, de la Schulich School of Medicine and Dentistry, Western University, en Londres, Canadá.

El estudio fue publicado en versión electrónica el 15 de septiembre en Neurology, la revista científica de la American Academy of Neurology.

Informes anecdóticos

El Dr. Sposato comentó a Medscape Noticias Médicas: “A principios de abril de 2020 nos percatamos de que la COVID-19 era una enfermedad muy trombogénica. Casi de forma paralela comenzamos a ver informes anecdóticos en medios sociales en torno a ictus que se presentaba en pacientes con COVID-19, y también había muy pocos informes de casos”.

Los investigadores pensaron que sería muy buena idea integrar todos los datos en un estudio, y comenzaron llevando a cabo un análisis sistemático de 10 estudios publicados sobre COVID-19 e ictus (n = 125 pacientes), que luego se combinaron con 35 casos no publicados de Canadá, Estados Unidos e Irán, para alcanzar un total de 160 casos.

En el análisis se examinaron las tasas de mortalidad intrahospitalaria de pacientes con ictus y COVID-19.

Además, los investigadores llevaron a cabo un segundo análisis de 150 ensayos, que comprendieron una cohorte final de 3.306 pacientes con COVID-19 e ictus de cualquier tipo y 5.322 con ictus isquémico.

“En algunos estudios se informaron datos de ictus isquémico únicamente, y algunos comunicaron datos para todos los ictus considerados en conjunto, lo cual dio lugar a un número de pacientes diferente en cada metanálisis, un número más bajo de casos de ‘cualquier ictus’. En esta revisión se analizó el número de pacientes que presentaron un ictus durante el ingreso y se incluyeron miles de pacientes”, explicó el Dr. Sposato.

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