El fosfato sódico de dexametasona encapsulado, administrado cada 21 a 30 días durante seis dosis, no logró mejorar de forma estadísticamente significativa los síntomas neurológicos en niños de seis a nueve años con ataxia telangiectasia, en comparación con placebo, según un ensayo multicéntrico de fase III que incluyó a 105 participantes de nueve países.
A pesar de no alcanzar el criterio de valoración principal, el tratamiento mostró un perfil de seguridad favorable, sin eventos adversos graves relacionados con el tratamiento, supresión suprarrenal ni los efectos adversos típicos de los corticosteroides sobre el crecimiento, la función endocrina o el metabolismo óseo, durante los seis meses de seguimiento.
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