“Respecto a la gastroenterología y la salud humana, sabemos que el cambio climático afecta la salud digestiva de formas directa e indirecta. Al hacer el clima más extremo con inundaciones, incendios y sequías, el cambio climático provoca pérdida de infraestructura afectando el acceso a la atención sanitaria y alimentaria.
Asimismo, los cambios en patrones climáticos incrementan los precios de distintos alimentos naturales aumentando la inseguridad alimentaria y haciendo más difícil el acceso a agua potable, lo que ocasiona que las personas busquen alimentos procesados y ultraprocesados que según la evidencia disponible, afectan la salud digestiva, ya que se asocian con enfermedades como las metabólicas hepáticas, que van en aumento”.
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