El esqueleto cambia con el paso del tiempo aunque esos procesos no sean visibles. A partir de la adultez comienza una disminución progresiva de la densidad ósea que puede debilitar la estructura encargada de sostener el cuerpo y aumentar la vulnerabilidad frente a una caída.
Un informe publicado por The Telegraph reunió las advertencias de especialistas en enfermedades metabólicas óseas, quienes señalaron que muchas personas llegan a la mediana edad sin prestar atención al cuidado de su estructura ósea. La consecuencia puede aparecer años después, cuando una fractura de cadera provoca una pérdida de movilidad y una recuperación prolongada.
Leer noticias en Infobae
