Una sola bacteria de Mycobacterium tuberculosis es tan pequeña que puede viajar en una gotita exhalada hasta llegar al rincón más profundo del pulmón, donde una sola capa de células alveolares es lo único que separa el aire de la sangre.
Lo que ocurre a continuación es uno de los enfrentamientos más antiguos y menos comprendidos de la medicina. En algunas personas, el sistema inmunitario aísla al invasor y la infección permanece latente durante décadas. En otras, las bacterias se multiplican, el tejido muere y se abre una cavidad en el pulmón. Más de un millón de personas al año caen en el lado equivocado de esa división.
En un estudio reciente publicado en Science Advances, investigadores del Instituto Francis Crick en Londres, Inglaterra, en colaboración con la empresa suiza de biotecnología AlveoliX, han desarrollado un modelo de pulmón en chip construido íntegramente a partir de células progenitoras pluripotentes inducidas (iPSC) de un único donante humano. Denominan al dispositivo iLoC, abreviatura de “pulmón en chip derivado de iPSC”.
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