En Latinoamérica, las y los profesionales interesados en dedicarse a la medicina del sueño enfrentan una escasez de programas de formación estructurados, así como dificultades en la práctica clínica para garantizar el acceso de sus pacientes a procedimientos diagnósticos y tratamientos esenciales.
Así lo señaló un estudio publicado en la revista Sleep Science que, si bien destaca los avances registrados en las últimas décadas en la región, enfatiza la necesidad de ampliar las oportunidades de formación médica en este área y garantizar mayor acceso a una atención estandarizada e integral de los trastornos del sueño.[1]
“La medicina de sueño es una rama relativamente nueva de la medicina que aún no cuenta con una formación ni con una práctica lo suficientemente desarrolladas a nivel global. Esto es particularmente evidente en Latinoamérica, donde la mayoría de profesionales que desea especializarse en somnología lo hace aprendiendo sobre la marcha durante la práctica clínica y con programas de formación informales, principalmente a través de congresos y cursos cortos”, aseguró a Medscape en español el Dr. Alberto Labra, médico especialista en otorrinolaringología, cirugía de cabeza y cuello y medicina del sueño, director médico del Instituto Mexicano de Medicina Integral de Sueño y profesor titular de la Alta Especialidad de Medicina Integral de Sueño, en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), ambos en la Ciudad de México, México.
Leer noticias en Medscape
