Ante la circulación del virus del Chikungunya y sus dolorosas secuelas, el Sistema de Salud cubano despliega una estrategia proactiva, basada en la ciencia nacional.
El pasado 8 de diciembre inició, en el área de Salud del policlínico Abelardo Ramírez, en el municipio de Plaza de la Revolución, una intervención sanitaria dirigida a proteger a la población adulta mayor.
La protagonista es la Biomodulina T, un inmunomodulador de producción nacional, cuyo propósito es fortalecer las defensas naturales del organismo en este escenario epidémico.
La iniciativa, más que un simple tratamiento, es un estudio de intervención diseñado para evaluar, bajo condiciones reales, la capacidad de este fármaco para prevenir contagios graves, y mitigar las secuelas inflamatorias que suele dejar la enfermedad.
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