En el año 2024 la Organización Mundial de la Salud (OMS) propuso nuevos valores de hemoglobina en sangre para detectar y clasificar la anemia infantil. En lactantes menores de dos años el punto de corte para anemia leve pasó desde los 11 g/d (2011) a estar por debajo de los 10,5 g/dl.[1] Dicha modificación, primero en una investigación de Perú y ahora en Argentina, generó en este grupo etario caídas en la prevalencia de la enfermedad y, debido a valores que se sitúan por debajo de 40 %, la posible pérdida de la categoría de problema de salud pública severo en ambos países latinoamericanos.
“La propuesta de la Organización Mundial de la Salud de reducir el punto de corte para definir anemia en las y los lactantes menores de 2 años nos llevó a preguntarnos cómo impactaría esa nueva definición en nuestra población, para tratar de dimensionar ese cambio y analizar qué implicancias tendría para el diagnóstico clínico y las estrategias de prevención e intervención”, refirió a Medscape en español Ana María Varea, bioquímica, magíster en Nutrición Humana e investigadora del Instituto de Desarrollo e Investigaciones Pediátricas (IDIP) de La Plata, en Argentina.
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