El virus Oropouche (OROV) es normalmente transmitido por picadura de jejenes (Culicoidesparaensis), pero recientemente se sumó la sospecha de que podría ser una nueva infección de transmisión sexual. Un desafío más para entender este virus, propio de Latinoamérica, que en 2024 no amplió su área geográfica, sino que registró casos de transmisión vertical y fallecimientos, algunos fetales, asociados a la infección.
La fiebre de Oropouche es una enfermedad viral caracterizada por fiebre alta, dolor de cabeza intenso, fotofobia, dolor muscular y articular y generalmente se resuelve en dos a tres semanas. En algunos casos puede causar complicaciones más graves, como meningitis o encefalitis. No hay vacunas ni tratamientos antivirales específicos, el tratamiento se centra en el alivio sintomático.
Desde Cuba hasta Italia
Un hombre de 42 años que estaba febril en Italia relató que viajó a Cuba en julio de 2024. Las pruebas moleculares detectaron ARN de OROV en sangre, orina y semen. Diez días más tarde el paciente estaba recuperado, pero 16 días después del inicio de los síntomas aún había virus competente para la replicación en el semen.
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