Cómo los traumas infantiles afectan profundamente el bienestar en la vejez



Independientemente de que los padres abusivos, la adicción a las drogas o la violencia con armas de fuego sean los culpables, las consecuencias de los traumas infantiles pueden repercutir hasta los últimos días de vida de una persona, muestra una investigación reciente.

“Hallamos que el trauma temprano en la vida en particular, sobre todo el abuso físico por parte de los padres, se relacionaba fuertemente con el dolor al final de la vida, la soledad y los síntomas depresivos”, señaló el autor principal del estudio, el Dr. Ashwin Kotwal, de la división de geriatría de la Universidad de California en San Francisco y del Centro Médico de la VA de San Francisco.

Los eventos traumáticos en la niñez podrían conducir a malos hábitos de salud, aislamiento social y emocional, y un mayor riesgo de trauma posterior, explicó en un comunicado de prensa de la UCSF.

Su equipo observó datos de un estudio que siguió a unos 6.500 estadounidenses mayores de 50 años que murieron entre 2006 y 2020. Su edad media al fallecer: 78 años.

Los participantes del estudio completaron cuestionarios sobre sus experiencias con 11 eventos traumáticos y su bienestar psicosocial, y fueron entrevistados cada dos años hasta que murieron. Una entrevista final con un miembro de la familia o un amigo con poder notarial proporcionó información sobre su último año de vida.

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