Uno de los mayores objetivos en el ámbito de la neurología es el tratamiento satisfactorio de la migraña, una afeccón que se calcula afecta a entre 10 y 15 % de la población mundial, lo que la convierte en la enfermedad neurológica más prevalente y que representa la segunda causa de discapacidad mundial dentro de las patologías neurológicas.
Por ello, en los últimos años las agencias reguladoras estadounidense y europea del medicamento han aprobado diferentes fármacos específicos para el tratamiento de la migraña. Sin embargo, debido a la dificultad para su diagnóstico porque hay múltiples causantes del dolor de cabeza, ante los primeros síntomas de migraña se siguen prescribiendo durante años tratamientos farmacológicos inespecíficos que no se han diseñado para la migraña y que tienen poca eficacia.
Ante esta realidad, se pusieron en marcha dos estudios internacionales liderados por investigadores del Grupo de Cefalea y Dolor Neurológico del Vall d’Hebron Instituto de Investigación (VHIR), para comprobar si la administración de fármacos específicos de forma temprana mejora la clínica de los pacientes y evita o frena la progresión de la enfermedad. Los resultados han sido recientemente publicados en las revistas internacionales JAMA Neurology y Journal of Neurology, Neurosurgery and Psychiatry.
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