La contaminación del aire es uno de los mayores riesgos ambientales que existen para la salud. Según la Organización Mundial de la Salud, en 2019 “provocó en todo el mundo 4,2 millones de muertes prematuras. Esta mortalidad se debe a la exposición a materia particulada fina, que causa enfermedades cardiovasculares y respiratorias, así como cánceres”.
En consonancia con estas preocupaciones, expertos en salud están investigando la conexión entre la contaminación del aire y el desarrollo de trastornos neurodegenerativos, como el Alzheimer y el Parkinson.
Hoy la noticia es que, según un nuevo estudio publicado en JAMA Network Open, una mayor exposición a la contaminación del aire aumenta el riesgo de padecer la enfermedad de Parkinson (EP).
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