En un bullicioso puesto de exhibición, un robot humanoide llamó la atención de Tran Quynh Mai, una estudiante vietnamita que cursa una licenciatura en medicina tradicional china (MTC) en China.
El robot, exhibido en la actual Feria Internacional de Comercio de Servicios de China en Beijing, utilizó tres “dedos” mecánicos para detectar y recopilar señales de pulso de la muñeca de una persona, simulando efectivamente la técnica de examen de MTC conocida como diagnóstico de pulso.
Al mismo tiempo, la actividad del pulso se mostraba en una pantalla, funcionando de manera similar a la electrocardiografía.
Asombrada por la integración de la tecnología con la medicina tradicional china, una práctica que ha existido durante milenios, Tran, de 20 años, y sus compañeros de clase internacionales de la Universidad de Medicina China de Beijing se unieron con entusiasmo a otros visitantes para interactuar con el robot.
El robot, acoplado con un dispositivo de diagnóstico facial en forma de caja con una cámara, representa el último avance del Centro de Investigación Experimental de la Academia de Ciencias Médicas Chinas de China (CACMS, siglas en inglés). Esta iniciativa tiene como objetivo mejorar las prácticas de MTC a través de la inteligencia artificial (IA) y otras tecnologías de vanguardia.
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