Mientras la región de las Américas enfrenta la peor epidemia de dengue de la historia, tras superar en el primer semestre del 2024 el número de casos de todos los años anteriores, otra preocupación surge: que existan casos atribuidos al virus del dengue (DENV) que sean en realidad infecciones por el virus chikungunya (CHKV).
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió acerca de esta posibilidad muy recientemente. En el reporte de la situación global de dengue del 30 de mayo menciona que la superposición en la distribución geográfica de los virus del dengue con los del chikungunya y zika (ZKV) hace que, en ausencia de pruebas de laboratorio diferenciales, las características clínicas pueden dar lugar a diagnósticos e informes erróneos.[3]
La OMS citó una carta con datos oficiales de Brasil del año pasado, en la que se informa que el número “oficial” de casos “probables de dengue” fue 2,4 veces mayor que el de chikungunya en su capital, Belo Horizonte, y 5 veces mayor en el estado de Minas Gerais. La positividad de las pruebas para chikungunya fue de 2,1 a 5,1 veces mayor que para dengue en la capital y en el estado.[4]
El equipo de autores se preguntó si esta misma subestimación de los casos de chikungunya con la inflación simultánea de los casos de dengue no está ocurriendo en otros lugares de Sudamérica.
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