Las luces nocturnas de la ciudad se relacionan con más riesgo de diabetes



Los niveles más altos de exposición a la luz artificial exterior por la noche se relacionaron significativamente con los indicadores de la diabetes y las alteraciones de la homeostasis de la glucosa en un nuevo estudio nacional transversal realizado en China.

Los resultados mostraron un aumento significativo de 7% en la prevalencia de la diabetes por quintil de exposición a la luz artificial por la noche (cociente de prevalencia [CP]: 1,07), informaron el Dr. Ruizhi Zheng, de la Facultad de Medicina de la Universidad Jiaotong de Shanghái, en China, y sus colaboradores. Los investigadores descubrieron que las personas que vivían en las zonas con más exposición a la luz nocturna tenían una prevalencia de diabetes 28% mayor que las que vivían en los lugares con menos exposición (CP: 1,28).

El estudio fue publicado en versión electrónica el 14 de noviembre en Diabetologia.

Estudios anteriores con animales han demostrado que la exposición a la luz por la noche puede interferir en los ritmos circadianos y afectar la homeostasis de la glucosa, señaló el equipo del estudio. Otras investigaciones han demostrado que la exposición crónica a una luz interior moderada durante el sueño elevaba la prevalencia de la diabetes en adultos mayores en comparación con los que dormían en un entorno de luz tenue, añadieron los autores.

“Nuestros resultados contribuyen a la creciente literatura que indica que la luz artificial por la noche es perjudicial para la salud y demuestran que puede ser un nuevo factor de riesgo potencial para la diabetes”, afirmaron.

“Teniendo en cuenta la coexistencia de la epidemia de diabetes y la influencia generalizada de la contaminación lumínica nocturna, las asociaciones positivas indican la necesidad urgente de que los países y los gobiernos desarrollen políticas eficaces de prevención e intervención, y protejan a la población de los efectos adversos para la salud que conlleva la contaminación lumínica nocturna”, subrayaron los autores del estudio.

El Dr. Gareth Nye, profesor titular de la University of Chester, en Reino Unido, estuvo de acuerdo con que investigaciones anteriores han mostrado una asociación entre trastornos metabólicos, como la diabetes, y la luz artificial nocturna, y la mayoría de las teorías sobre la causa se centran en el ciclo circadiano natural del cuerpo.

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