La decisión de la Corte Suprema de los Estados Unidos de revocar la sentencia Roe frente a Wade, una sentencia histórica de 1973 que establecía el derecho de autodeterminación de la mujer en caso de embarazo no deseado, abre la puerta a las leyes antiabortistas ya listas en diversos Estados.
El pronunciamiento, de hecho, no prohíbe el recurso a la interrupción voluntaria del embarazo, pero priva a las mujeres estadounidenses de la protección federal que hacía impugnables todas las leyes locales cuyo fin era limitar en cualquier modo el derecho de decidir sobre la propia salud reproductiva.
“Se trata de una sentencia que interesa, en principio, solo a los Estados Unidos, pero que puede tener repercusiones en todo el mundo, ya que la Roe frente a. Wade fue, a su vez, una sentencia histórica, que abrió una reflexión general en los estados modernos en cuanto al tema del aborto y que fue muy influyente en el plano cultural también en nuestro país, en Italia”, explicó Amadeo Santosuosso, exjuez de la Corte d’Appello y director del European Center for Law Science and New Technologies, de la Università degli Studi di Pavia, en Pavía, Italia.
Una cuestión de salud pública
Por primera vez, en el quincuagésimo debate acerca del aborto y las leyes que lo protegen, la mayor parte de las organizaciones científicas han expresado contrariedad acerca de la sentencia, en ocasiones con tomas de posición públicas inéditas por un tema bioético y ha reivindicado la naturaleza protectora del derecho al aborto.
Leer noticias en Medscape
