La creciente relevancia que tiene la incorporación de las herramientas de inteligencia artificial en el día a día de los dermatólogos, sobre todo en los procesos diagnósticos, centró una de las sesiones celebradas durante el 49º Congreso Nacional de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV).[1]
Los expositores manifestaron que en la actualidad la inteligencia artificial se utiliza para establecer diagnósticos diferenciales precisos frente a patologías comunes, como psoriasis, dermatitis atópica o acné, así como para el desarrollo de protocolos terapéuticos personalizados y la predicción de resultados a mediano y largo plazos.
Asimismo, la teledermatología se está revelando como una herramienta fundamental (como quedó de manifiesto en el protagonismo que adquirió durante la pandemia) en un escenario en el que el diagnóstico remoto se apoya en apps que permiten el reconocimiento de imágenes.
El especialista indicó que las principales áreas que se ven más beneficiadas de estas nuevas tecnologías son principalmente la oncología y las enfermedades inflamatorias inmunomediadas. En cuanto a la dermatología oncológica, señaló que la posibilidad de detección precoz de las lesiones con alto riesgo de malignidad que ofrecen estas herramientas permitirá en un futuro reducir la incidencia del melanoma e incrementar la detección de este tipo de tumores en sus fases más tempranas, abriendo la puerta a la reducción de su mortalidad.
Dermatología oncológica: detección precoz y cribado más preciso
“La inteligencia artificial favorece que los pacientes con cáncer de piel lleguen antes a nuestras consultas y contribuye a automatizar el diagnóstico de los tumores cutáneos, ya que permite diferenciar entre lesiones melanocíticas y no melanocíticas, llegando incluso a establecer clasificaciones más precisas dentro de estos dos grandes grupos tumorales. Ello supone una ventaja para el diagnóstico temprano del cáncer cutáneo y ayuda a generar sistemas de cribado capaces de priorizar los casos en función de su gravedad”, apuntó el Dr. Martorell.
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