La versión intramuscular u otra inhalatoria, aún experimental, de la vacuna de vector viral Ad5-nCoV (Convidecia), de la compañía con sede en China CanSino Biologics Inc., estimula una buena respuesta inmunitaria contra la variante ómicron del SARS-CoV-2 luego de administrarse como refuerzo en personas que completaron el esquema primario con la vacuna de virus inactivados CoronaVac, de Sinovac Biotech, según datos de un estudio presentado como preimpresión (sin revisión por pares) en medRxiv.[1]
“Ante la disminución de la inmunidad y la circulación de variantes del SARS-CoV-2, las respuestas de anticuerpos neutralizantes y de células T se estimularon de manera más eficiente con Ad5-nCoV en aerosol (vía inhalatoria) en aquellos pacientes que recibieron vacunas inactivadas como dosis iniciales. Los refuerzos probablemente aumentan la eficacia de la vacuna contra la infección y la transmisión de la variante ómicron”, escribieron los autores liderados por Wei Chen, Ph.D., del Beijing Institute of Technology, en Pekín, China.
Aunque casi desde el comienzo de la pandemia ha habido propuestas e intentos por desarrollar vacunas inhalatorias contra COVID-19, el producto de CanSino, que utiliza la quinta parte de la dosis de la forma intramuscular y se administra mediante un dispensador en forma de copa que libera el inóculo en el tracto respiratorio del paciente, “es el primero que muestra estos datos que podrían cambiar la cuestión de la transmisibilidad del virus dependiendo de las variantes que aparezcan”, comentó a Medscape en español el Dr. Roberto Debbag, presidente de la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica (SLIPE).
Para el Dr. Debbag, una vacuna inhalatoria contra COVID-19 tendría muchas ventajas: representa una alternativa para 10% de las personas con reticencia a las inyecciones; por producir más respuesta de anticuerpos con menos dosis inoculada, “podría convencer a los indecisos”; como la inmunidad de mucosa forma una barrera en el sitio de entrada más habitual para SARS-CoV-2, podría disminuir los contagios, pero también la transmisión; y, además, podría ser una opción más atractiva para la población pediátrica.
Sin embargo, esa forma de administración todavía no ha sido aprobada para uso de emergencia en ningún país y “no hay fechas concretas” respecto de lo que sería pedidos de aprobación en la región, según fuentes de la compañía.
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