Investigadores de la Universidad de Santiago de Compostela trabajan en una terapia génica que revertiría la obesidad atravesando la barrera hematoencefálica.
En España, en torno al 22 % de la población total padece obesidad, según los datos del Estudio Nutricional de la Población Española, de este mismo año. El panorama a nivel mundial no es muy diferente; según la Organización Mundial de la Salud, más de 1 900 millones de adultos tienen sobrepeso y, de ellos, 650 millones ya eran obesos en el año 2016. Se trata de un problema transversal que se da en todas las edades, afectando a 41 millones de niños por debajo de los cinco años y a más de 340 millones de personas con edades comprendidas entre los cinco y los 19 años.
El sobrepeso y la obesidad no son un problema estético o de talla, sino que son, principalmente, factores de riesgo para el desarrollo de otras enfermedades como la diabetes y enfermedades crónicas, como algunas enfermedades cardiovasculares o respiratorias, como la insuficiencia renal crónica (IRC) o la apnea del sueño.
La clave para abordar esta epidemia, a pesar de tener mucho que ver con el sistema digestivo, no está en el estómago o en los intestinos, sino que está en el cerebro, en concreto en el hipotálamo, donde se encuentran los mecanismos que regulan la masa corporal. Este es el punto de partida de una investigación del grupo NeurObesity, integrado en el Centro Singular de Investigación en Medicina Molecular y Enfermedades Crónicas (CiMUS) de la Universidad de Santiago de Compostela, liderado por Miguel López, en colaboración con investigadores de la Universidad de Angers, en Francia.
El trabajo, subvencionado por la Fundación La Caixa, en el marco de la Convocatoria CaixaResearch de Investigación en Salud y publicado en la revista Nature Metabolism, se basa en terapia génica que revierta la obesidad. “La prevención es interesante, pero la curación es clave. Nosotros revertimos la obesidad en animales, de tal modo que dejen de ser obesos y normalicen su masa corporal”, aclara López.
Según la Sociedad Española de Endocrinología, la obesidad viene determinada por factores como nutrición, ejercicio físico, alteraciones hormonales, microbiota, edad y factores prenatales, entre otros
“El cerebro es el principal órgano en la regulación del balance de calorías y la masa corporal. Esto quiere decir que la obesidad es una enfermedad del cerebro con afectación de órganos periféricos, pero el mecanismo de control del uso de calorías está ubicado en los mecanismos neuronales”, añade el investigador, aclarando que aspectos como la cantidad de alimentos que se consumen, el apetito o la quema de calorías son procesos gestionados por el cerebro.
Leer noticias en Al Día
