En la salud todo es posible



En momentos de guerra y en condiciones extremas de preservar la salud todo es posible. Parecerá contradictorio, pero son extremos de la vida donde todo vale. En los primeros para defenderse y en los segundos para salvarse.

A la medicina alopática, científica u occidental, se la suma la natural y tradicional o complementaria o alternativa, que se vale de lo que está al alcance, que a veces lleva alguna preparación y en otras se toma directamente del sitio en que están sembradas, como el caso de las hierbas medicinales.

Ahora con la COVID-19 sucede como pasó antiguamente: se asocian los científicos, investigadores, médicos, los químicos y los farmacéuticos para unificar sus búsquedas y respuestas, con la diferencia de que no es la época de la alquimia, sino todo basado en estudios probados en protocolos que se van desarrollando en la medida que se verifican.

La primera aclaración: nuestras exposiciones periodísticas constituyen sugerencias, pero no pueden usarse como alternativa para hallar soluciones en el hogar, porque la primera indicación oficial es que, ante la aparición de síntomas hay que acudir al médico para que examine y diagnostique.

Con esa premisa en mano, intercambiamos con los especialistas doctor Noel Rivera Rivas, jefe del Grupo Provincial de Medicina Natural y Tradicional en Pinar del Río y jefe del Departamento de la misma especialidad en el hospital León Cuervo Rubio; la doctora en Ciencias Olga Lidia Báez, profesora de la Facultad de Ciencias Médicas con largo historial asistencial; y el master en Ciencias Carlos César Callava Couret, profesor asistente en la universidad médica y coordinador del Programa de Medicina natural y tradicional en la Dirección Provincial de Salud.

La ciencia cubana no ha desestimado el nutrido arsenal y recuerden que desde los inicios del SARS-CoV-2 se utiliza el Prevengho-Vir, una solución homeopática administrada en cinco gotas debajo de la lengua una vez al día, por tres consecutivos y al décimo día.

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