Con la satisfacción del deber cumplido tras ayudar a la provincia de Matanzas cuando más lo necesitó, regresó a Pinar del Río este domingo un grupo de 35 profesionales de la salud que ahora reforzará la asistencia médica en el territorio más occidental, debido a su complejo escenario epidemiológico por la COVID-19.
Compuesto por 27 licenciados en Enfermería y ocho médicos integrantes de la brigada Henry Reeve, laboraron en ocho municipios de la Atenas de Cuba en jornadas en las que ese constituía el epicentro de la pandemia; sin dudas una muestra palpable de la solidaridad y de la grandeza de un sistema de Salud Pública que es único.
Maritza Milián Hernández, enfermera del policlínico Primero de Enero de Consolación del Sur, manifestó su regocijo por la mejoría de la tierra yumurina, “pues sabemos que ahí se encuentra también nuestro aporte”.
Logramos una gran familiaridad con el resto de los profesionales y fue decisivo el trabajo en equipo, apuntó quien permaneció en el hospital militar Mario Muñoz Monroy.
Liván Álvarez, enfermero intensivista del municipio de Minas de Matahambre, no dudó en dar su paso al frente ante el llamado de apoyar a Matanzas hace poco más de un mes.
Trabajé en la terapia y vimos muchos enfermos; pero con la ayuda de los matanceros y nuestra disposición pudimos salir adelante y cumplir el objetivo de mejorar los indicadores de ese territorio, dijo a la prensa quien cuenta en su currículo con cuatro misiones internacionalistas, entre ellas, el combate al virus del Ébola en Sierra Leona.
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