Chalazión: todo lo que debes saber



Entre las patologías inflamatorias oculares más frecuentes destaca el chalazión, el que está producido por una obstrucción en un grupo de glándulas. Descubre cómo prevenirlo y tratarlo.

Las tumefacciones a nivel del párpado suelen ser muy molestas y dificultar el desenvolvimiento diario. En este sentido, la chalazión es una de las dos afecciones que originan estos pequeños bultos palpebrales en la mayoría de los casos. A continuación te indicamos todo lo que debes saber al respecto.

Esta alteración se describe como un pequeño proceso inflamatorio originado en el párpado que suele ir acompañado de enrojecimiento. De igual forma, el mismo es producto de la oclusión u obstrucción no infecciosa de los conductos de drenaje de las glándulas de Meibomio.

Por su parte, las glándulas de Meibomio son unas pequeñas estructuras sebáceas ubicadas por detrás del párpado y encargadas de la secreción de lípidos que lubrican el ojo. Por lo que cualquier alteración que aumente la cantidad o la viscosidad va a incrementar el riesgo de desarrollar chalazión.

Diferencias entre chalazión y orzuelo

Un orzuelo es una protuberancia aguda y dolorosa en el párpado producto de un proceso infeccioso o la complicación de otra patología, como la blefaritis. Por su parte, los pacientes con chalazión pocas veces suelen manifestar dolor o sensibilidad alrededor del mismo y su origen suele ser no infeccioso.

De igual forma, el orzuelo se localiza a nivel del borde palpebral, a causa de la oclusión de las glándulas de Zeiss o de Moll. Sin embargo, el chalazión suele ubicarse en el cuerpo del párpado por oclusión de las glándulas de Meibomio.

Los orzuelos causan a menudo la inflamación de todo el párpado y tienen una resolución espontánea en menos de una semana. Por su parte, es muy raro que un chalazión cause una inflamación generalizada del párpado y remite en 2 a 8 semanas.

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