Desde un virus creado por humanos hasta teorías de conspiración de vacunas, Tanya Lewis, editora asociada de la revista Scientific American reúne las afirmaciones falsas más insidiosas sobre la pandemia1 . El mundo está luchando además contra un tipo diferente de epidemia: la desinformación. Esta “infodemia”, tan dañina como el propio COVID-19, lleva a las personas a minimizar la gravedad de la enfermedad, y a ignorar los consejos de salud pública, en favor de tratamientos o “curas” no comprobados.
Tanya Lewis, menciona una encuesta reciente de la Fundación John S. y James L. Knight y Gallup (una fundación estadounidense sin fines de lucro dedicada a fomentar comunidades informadas y comprometidas) según la cual cuatro de cada cinco estadounidenses dicen que la difusión de información errónea online es el mayor problema que enfrentan los medios de comunicación1 . Incluso con evidencia ampliamente disponible que indique lo contrario, las creencias son difíciles de cambiar. Estas son algunas de las falsedades más insidiosas sobre la pandemia y por qué están equivocadas.
Lewis centra su artículo en EE.UU., no obstante, las similitudes en otras latitudes son asombrosas, lo que motiva la reproducción de su artículo en algunos de sus pasajes más relevantes y el agregado de citas bibliográficas que reflejan la preocupación sobre el tema en nuestro medio2, 3.
El virus fue el resultado de ingeniería en un laboratorio en China
Como sabemos, el patógeno surgió por primera vez en Wuhan, China. El presidente Donald Trump y otros han afirmado, sin evidencia, que comenzó en un laboratorio allí, y algunos creen que fue diseñado como un arma biológica1 .
> Por qué es falso: Las agencias de inteligencia de EE.UU. han negado categóricamente la posibilidad de que el virus haya sido diseñado en un laboratorio. Esto está de acuerdo con el amplio consenso científico de que el COVID-19 no fue creado por el hombre ni modificado genéticamente.
Por qué algunos lo creen: Se busca un chivo expiatorio por el inmenso sufrimiento y las consecuencias económicas causadas por el COVID-19, y China, un país extranjero y competidor de EE.UU., es un blanco fácil. Debido a que las liberaciones accidentales de patógenos en el laboratorio son poco probables, pero no imposibles, esto proporciona la legitimidad suficiente para respaldar la narrativa de que China diseñó intencionalmente el virus para desencadenar la pandemia1 .
Para poder acceder a los textos completos en IntraMed los invitamos a registrarse en el sitio, es un procedimiento sencillo y gratuito para los miembros de la red de Infomed
Registrarse en el sitio: https://www.intramed.net/log.asp?retorno=/home.asp
Leer noticias en IntraMed
