Es casi seguro que ningún país ha convertido la cooperación médica en un principio de solidaridad como hace Cuba desde hace más de 55 años.
Desde que en 1963 una primera brigada médica llegó a Argelia, casi medio millón de profesionales cubanos de la salud han trabajado en más de 150 países.
No han sido solo misiones para salvar vidas en alguna contingencia particular, sino que los nuestros han trabajado a largo plazo para elevar los indicadores sanitarios e incluso han ayudado a la formación de médicos y enfermeras.
Organismos internacionales, y hasta el gobierno estadounidense en la época de Obama, reconocieron el aporte de Cuba a la salud del llamado Tercer Mundo. Ha sido medio siglo de entrega de los médicos y enfermeras cubanos, algunos de los cuales han dado incluso la vida.