Por qué la ansiedad suele intensificarse durante la noche



La ansiedad nocturna puede ocupar un lugar más visible cuando termina la jornada y debería comenzar el sueño. La reducción de estímulos, cansancio y quietud nocturna pueden dejar a las preocupaciones sin las distracciones que tuvieron durante el día. En ese contexto, los pensamientos repetitivos y el estado de alerta pueden demorar el descanso o interrumpirlo.

El problema gana importancia cuando la inquietud deja de ser ocasional y se convierte en una expectativa frente a la hora de acostarse. La ansiedad nocturna puede reforzar las dificultades para dormir y la falta de descanso puede aumentar la vulnerabilidad ante la ansiedad al día siguiente. Esa relación explica por qué la preocupación por una noche sin dormir puede convertirse, por sí misma, en un obstáculo para conciliar el sueño.

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