Una neuróloga explicó cómo la falta de vitamina D podría influir en el sueño y el equilibrio del organismo



La relación entre la vida moderna y los trastornos del sueño despertó un creciente interés entre los investigadores en los últimos años. En ese contexto, la neuróloga estadounidense Stasha Gominak planteó en el podcast The Diary of a CEO una hipótesis que cuestiona algunos enfoques tradicionales.

Sostiene que la deficiencia de vitamina D, favorecida por la menor exposición al sol y otros hábitos de la vida cotidiana, puede alterar el microbioma intestinal y afectar tanto la calidad del sueño como distintos procesos metabólicos.

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