Los bebés prematuros presentan una mayor vulnerabilidad frente a diversos factores ambientales durante los primeros meses de vida, una etapa en la que sus pulmones aún completan su desarrollo.
Entre esos factores, la contaminación del aire aparece cada vez con más frecuencia en investigaciones que analizan su impacto sobre la salud respiratoria infantil.
En un análisis publicado por The Conversation, Tim Nelin, neonatólogo y profesor de pediatría, explicó que la exposición a partículas finas PM2.5 puede incrementar el riesgo de complicaciones respiratorias en niños nacidos antes de término, incluso cuando los niveles de contaminación se encuentran por debajo de los límites que durante años fueron considerados aceptables.
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