Una mayor cantidad de grasa visceral y un mayor porcentaje de grasa corporal total se asociaron con mayor toxicidad por metotrexato en un grupo de niñas y niños de México en tratamiento por leucemia linfoblástica aguda o por linfoma linfoblástico.
La presencia de eventos adversos severos y tardíos, según reportó un estudio publicado en la revista Pediatric Blood & Cancer, puso en discusión la necesidad de considerar los citados indicadores nutricionales como factores de riesgo asociados a una mayor toxicidad durante el tratamiento quimioterapico. Otro parámetro, el índice de masa corporal (IMC), no resultó en este caso un buen predictor de complicaciones terapéuticas.[1]
La Dra. Melisa Najera Castillo, pediatra especialista en hematooncología pediátrica, actualmente adscrita al Hospital para el Niño de Toluca del Instituto Materno Infantil del Estado de México, aseguró a Medscape en español que el estudio es “altamente pertinente, ya que aborda un problema clínico cotidiano, difícil de afrontar y tratar por la comunidad de hematooncólogos pediatras en el país”.
Leer noticias en Medscape
