Como parte de su formación integral y compromiso social, estudiantes de diversas carreras de las Ciencias Médicas en la provincia se encuentran desplegados en los 11 municipios, realizando labores de impacto directo en la salud familiar.
En esta ocasión, el foco de las jornadas de terreno se ha centrado en dos de los grupos más vulnerables de nuestra sociedad: las puérperas y los adultos mayores.
Bajo la guía de sus tutores y especialistas del Policlínico de cada localidad, los futuros profesionales de la salud no solo realizan un control de signos vitales, sino que ofrecen una atención humanizada que llega hasta la sala de cada casa.
– Atención al Puerperio: Las visitas se enfocan en la vigilancia de la recuperación materna, la técnica de lactancia materna exclusiva y la detección temprana de posibles signos de alarma tanto en la madre como en el recién nacido.
– Cuidado al Adulto Mayor: En una provincia con un alto índice de envejecimiento poblacional, los estudiantes realizan pesquisas de enfermedades crónicas no transmisibles, verifican la adherencia al tratamiento farmacológico y brindan charlas de prevención de accidentes en el hogar.
“Ver la sonrisa de un abuelo al recibirnos o la tranquilidad de una madre primeriza cuando despejamos sus dudas, es la mejor clase que podemos recibir”, comentó un estudiante de tercer año de la carrera dd Medicina.
Estas acciones refuerzan los pilares del Modelo de Medicina Familiar Cubano. La presencia de los jóvenes en las comunidades no solo oxigena el trabajo de los consultorios, sino que garantiza un seguimiento exhaustivo que muchas veces previene complicaciones mayores y evita ingresos hospitalarios innecesarios.
La rectoría de la UCM de Pinar del Río destaca que esta vinculación estudio-trabajo es vital para formar profesionales con una alta sensibilidad humana, capaces de entender que la salud se construye desde el barrio.

