Por qué beber whisky al cerrar el día podría alterar la calidad y duración del sueño, según expertos



Beber un vaso de whisky antes de dormir es un hábito extendido que muchos consideran inofensivo o incluso útil para conciliar el sueño con mayor rapidez. Sin embargo, expertos citados por The Telegraph advirtieron que, lejos de mejorar el descanso, incluso pequeñas dosis de alcohol pueden alterar la estructura del sueño y reducir sus fases reparadoras.

El profesor Russell Foster, neurocientífico circadiano de la Universidad de Oxford, explicó a The Telegraph que el alcohol incrementa la acción del neurotransmisor GABA en el cerebro, lo que genera una sensación inicial de calma. No obstante, este efecto es pasajero.

Una vez que el cuerpo comienza a metabolizar el alcohol, se altera el ciclo sueño-vigilia: disminuye la cantidad de sueño REM, etapa esencial para la consolidación de recuerdos y el procesamiento emocional, y el descanso se fragmenta, lo que provoca que la persona despierte menos renovada.

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