​¡Felicidades, Educadores de la Salud!



En este 22 de diciembre, las aulas y pasillos de nuestra Universidad de Ciencias Médicas de Pinar del Río se llenan de un brillo especial. Celebramos el Día del Educador, una fecha que trasciende el calendario para convertirse en un homenaje al alma de nuestra institución: nuestros profesores.

​El 2025 no ha sido un año más. Ha sido el periodo en el que la Universidad de Ciencias Médicas de Pinar del Río reafirmó su liderazgo en la formación profesional y humana.

Cerramos este ciclo con la satisfacción del deber cumplido, habiendo alcanzado logros significativos en los procesos de acreditación, el fortalecimiento de la investigación científica y el impacto directo en la salud de nuestro pueblo pinareño.

​Cada diploma entregado, cada investigación premiada y cada paso hacia la excelencia institucional lleva la huella invisible, pero imborrable, de un educador que supo dar el extra en tiempos de desafíos.

​A nuestros docentes —desde los más experimentados, pilares de la medicina vueltabajera, hasta los jóvenes que hoy asumen el reto pedagógico— les decimos: ¡Gracias!
​Gracias por ser la brújula de nuestros estudiantes, por enseñar con el ejemplo y por entender que formar a un médico, un enfermero, un estomatólogo o un tecnólogo de la salud, es, ante todo, un acto de amor y de fe en el futuro de la Patria.

​”Educar es depositar en cada hombre toda la obra humana que le ha antecedido: es hacer a cada hombre resumen del mundo viviente…”  Esta frase de Martí cobra vida hoy en cada aula de nuestra Universidad.

​Al celebrar estos éxitos, renovamos el compromiso de seguir creciendo. La Universidad de Ciencias Médicas de Pinar del Río seguirá siendo un faro de conocimiento, ética y humanismo, gracias a ustedes, los guardianes de la sabiduría.

​¡Felicidades, Educadores de la Salud!

¡Por un 2026 de nuevas metas y victorias!