Es importante tener claro que no se debe jubilar al cerebro. ¿A qué me refiero? Usted el dicho ya lo conoce: “Lo que no se mueve, se oxida”. Lo que no se ejercita, se atrofia. Ocurre con los músculos, si uno no hace actividad física, el tono muscular poco a poco se pierde.
En cambio, si uno realiza un poco de actividad física, por ejemplo aeróbica, tonifica y los músculos se mantienen mejor. Las articulaciones también, los huesos también, con más osificación. Lo mismo sucede con nuestro cerebro por eso no hay que jubilarlo, hay que hacer ejercicio cerebral, algo así como “jogging cerebral”.
Porque el cerebro es la parte física que hace a nuestra existencia, a nuestra conciencia, a nuestro ser. Nosotros pensamos por nuestra función cerebral, sentimos, tenemos emociones, proyectos. Nuestras conductas y nuestro estado de ánimo están fuertemente relacionados con la salud cerebral.
Leer noticias en Infobae
