Las personas que sufren lesiones lo bastante graves como para requerir tratamiento hospitalario y están intoxicadas o padecen un trastorno por consumo de alcohol tienen un riesgo cinco veces mayor de morir al año siguiente, según un estudio publicado en el ‘Journal of Studies on Alcohol and Drugs’.
“Las lesiones son uno de los peligros más inmediatos del consumo problemático de alcohol –alerta la investigadora principal, la doctra Sidra Goldman-Mellor, del Departamento de Salud Pública de la Universidad de California (Estados Unidos)–. Además de sufrir lesiones por accidentes de tráfico y caídas, algunas personas pueden resultar heridas en peleas o incluso autolesionarse después de haber bebido”.
Sin embargo, añade que en realidad se sabe muy poco sobre lo que les ocurre a las personas con un trastorno por consumo de alcohol después de haber sufrido una lesión grave. “Así que quisimos investigar el resultado más importante de todos: qué probabilidades tenían de morir”, recuerda.
Para estudiarlo, Goldman-Mellor y sus colegas examinaron los datos de los 10 millones de visitas a urgencias de residentes de California mayores de 10 años entre 2009 y 2012. De estos pacientes, 262.222 sufrieron una lesión no mortal y tenían un diagnóstico de trastorno por consumo de alcohol o estaban intoxicados en el momento de la lesión.
Leer noticias en Infosalus
