La preeclampsia se asocia con un mayor riesgo de enfermedad cardiaca e ictus en la descendencia



La preeclampsia es una de las principales causas de morbilidad y mortalidad materna y perinatal y afecta hasta a 5% de los embarazos en todo el mundo. Nueva evidencia sugiere que la complicación no termina con el parto.[1]

Los niños nacidos de mujeres que experimentan preeclampsia tienen aproximadamente un tercio más de probabilidad de desarrollar enfermedades cardiovasculares más adelante en la vida que aquellos que no estuvieron expuestos a la afección, descubrieron los investigadores.

Para el nuevo estudio, publicado en JAMA Network Open, investigadores de Dinamarca, Finlandia y Suecia analizaron una cohorte de 8,5 millones de nacimientos en esos países en las décadas de 1970 y 1980.[2]

Observaron a mujeres con y sin preeclampsia y rastrearon las visitas médicas y las hospitalizaciones de su descendencia para identificar diagnósticos de cardiopatía isquémica e ictus hasta 40 años después del nacimiento. Para evaluar el posible papel de la genética o los factores del estilo de vida en la asociación entre preeclampsia, cardiopatía isquémica e ictus, también dieron seguimiento a hermanos cuyas gestaciones no se complicaron por la preeclampsia.

“Descubrimos que los niños nacidos de madres con preeclampsia tenían un aumento de 33% en el riesgo de cardiopatía isquémica y de 34% en el riesgo de ictus”, señaló la autora principal, Dra. Fen Yang, estudiante de doctorado en el Departamento de Salud Pública Global del Karolinska Institute, en Estocolmo, Suecia. El estudio también descubrió un riesgo elevado de ictus, pero no de cardiopatía isquémica en los hermanos, aunque el efecto no fue tan fuerte.

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