El peligro de que los médicos no reciban ayuda en salud mental



Mantenerse mentalmente sano es esencial para todos y vital para los médicos que, como profesionales de la medicina, están continuamente expuestos al exceso de trabajo, al desgaste profesional, a situaciones de estrés y a decisiones éticas difíciles. Sin embargo, buscar ayuda para la salud mental puede ser lo último en su lista de tareas o no lo tienen en cuenta en absoluto.

Esto es triste y peligroso, ya que el American College of Emergency Physicians (ACEP) afirma que 300 a 400 médicos fallecen por suicidio cada año y el estigma hace que 69% de las médicas no busque atención psiquiátrica, según un estudio previo a la pandemia.[1]

En una encuesta exclusiva de Medscape a sus lectores estadounidenses, en 2022 11% de las médicas y 9% de los médicos afirmaron haber tenido pensamientos suicidas y 64% experimentó una “depresión coloquial” (sentirse decaído, triste o desanimado).

Además los médicos suelen ser vistos como fuertes y capaces y a menudo son puestos en un pedestal por sus seres queridos, los pacientes y el público, y se les considera sobrehumanos. No es de extrañar que no les resulte fácil cuando necesitan tomarse un tiempo para mitigar la presión y atender su bienestar mental.

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