Los casos confirmados de viruela símica en las Américas sumaban hasta el 26 de julio 5.284 en 18 países y territorios de la región, lo que representa cerca de un tercio de todos los informados en el mundo desde la aparición en mayo de la enfermedad en países no endémicos, según el registro oficial de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
“Si bien el crecimiento ha sido gradual en algunos países, no ha sido exponencial”, contextualizó este miércoles 27 en la rueda de prensa bisemanal del organismo sobre COVID-19 y otros temas de salud Andrea Vicari, Ph. D., jefe de la Unidad de Gestión de Amenazas Infecciosas de la OPS.
Europa sigue siendo el continente más afectado por el brote de viruela símica, pero la participación relativa de las Américas va en aumento, con tres países que al día 26 superaban los 600 casos: Estados Unidos (3.478), Canadá (744) y Brasil (696). Hacia el 20 de mayo, los contagios confirmados en la región representaban solo 4% del total. Y para mediados de junio, esa cifra era cercana a 12%.
“La aparición de la viruela símica como emergencia de salud pública de importancia internacional debería servir como recordatorio para que los países permanezcan alertas y aúnen esfuerzos para controlar este brote”, instó la directora de la OPS, la Dra. Carissa F. Etienne, en un discurso leído por su directora adjunta, Mary Lou Valdez.
Según la cuenta de Twitter Monkeypoxtally, el miércoles 27 Estados Unidos había pasado a ser el país con mayor cantidad de casos confirmados en el mundo (4.639), por encima de España (4.001), Alemania (2.459) y Reino Unido (2.367). En la lista de los diez países con más casos confirmados también entra Brasil, sexto, que llegó a 978 y superó a Canadá, octavo, con 745.
Durante la rueda de prensa, se respondieron diversas preguntas relacionadas con este brote. Aquí, el resumen:
¿Quiénes son los más afectados?
Los casos en 99% de los pacientes son en hombres y casi todos declaran tener relaciones sexuales con hombres, siendo el rango de edad principal entre 25 y 45 años. “El riesgo para la población general sigue siendo bajo”, aseguró Vicari. “Sin embargo, debemos tener claro que cualquier persona, independientemente de su sexo u orientación sexual, puede contraer viruela símica”, expuso Valdez, quien también advirtió a los países sobre la posibilidad de estigmatización, homofobia y discriminación sobre personas y comunidades LGTBIQ+, lo que también puede afectar la respuesta sanitaria frente a este brote.
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