Cuando el feto es extremadamente grande, el parto puede ser difícil y comportar riesgo de lesiones para el bebé. Los médicos recomiendan el parto por cesárea (incisión cesárea) cuando estiman que el bebé pesa más de 5 kg o más de 4,5 kg cuando la madre tiene diabetes. También es más probable la lesión cuando el feto se sitúa en una posición incorrecta en el útero antes del nacimiento ver figura Posición y presentación del feto.
Las lesiones de nacimiento son más comúnmente debidas a las fuerzas naturales del parto. En el pasado, cuando los riesgos del parto por cesárea eran elevados, los médicos utilizaban fórceps para extraer al feto en partos difíciles (el fórceps es un instrumento quirúrgico con bordes redondeados que se ajusta alrededor de la cabeza del feto).
Sin embargo, hacer descender al feto desde la parte superior del canal de parto con un fórceps constituía un riesgo elevado de lesión durante el nacimiento. Hoy en día, los fórceps se usan solo en las etapas finales del parto y rara vez causan lesiones. En conjunto, la tasa de lesiones durante el parto es mucho más baja ahora que en décadas pasadas gracias una mejor evaluación prenatal con ecografía, el uso limitado de los fórceps y el hecho de que los médicos recurren a menudo a la cesárea si el parto presenta un mayor riesgo de lesiones.
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